Qué bien pasé la Noche Buena, en compañía de mis hijos, mi esposo, mi familia! A medida que compartíamos llegaban a mí los recuerdos de navidades pasadas. Esas que esperaba con ansias siendo niña por muchas razones:
Primero porque eran tiempos de vacaciones en el colegio… Un break para recargar las pilas!
Luego por la cena de Noche Buena donde degustaría una rica manzana! Como ustedes sabrán, antes para comerse una manzana había que esperar a Navidad (ya no ocurre así) y mejor aún si te tocaba una manzana entera, porque si había una visita te allantaban con media manzana… Hubo veces que al juntarse tantos primitos me llegó a tocar un cuarto de manzana… Qué pique!
Otra cosa era que ese día a los niños nos dejaban probar un poquito de alcohol en el legendario Vino Moscatel Caballo Blanco, que era lo que más me sabía a Navidad. También nos podíamos dar un traguito de Vino Piña, Ponche Crema de Oro o Anís Confite.
El moro de guandules, el pollo horneado, la famosa telera, los pasteles en hoja, empanaditas de yuca, la ensalada rusa que nunca falta, el cerdo asado y las “frutas de Navidad” fueron los componentes principales de esta cena que quisimos fuera lo más tradicional posible. Y no dejé de tomarme mis traguitos de Vino Moscatel… Para que me supiera más a Navidad.
Primero porque eran tiempos de vacaciones en el colegio… Un break para recargar las pilas!
Luego por la cena de Noche Buena donde degustaría una rica manzana! Como ustedes sabrán, antes para comerse una manzana había que esperar a Navidad (ya no ocurre así) y mejor aún si te tocaba una manzana entera, porque si había una visita te allantaban con media manzana… Hubo veces que al juntarse tantos primitos me llegó a tocar un cuarto de manzana… Qué pique!
Otra cosa era que ese día a los niños nos dejaban probar un poquito de alcohol en el legendario Vino Moscatel Caballo Blanco, que era lo que más me sabía a Navidad. También nos podíamos dar un traguito de Vino Piña, Ponche Crema de Oro o Anís Confite.
El moro de guandules, el pollo horneado, la famosa telera, los pasteles en hoja, empanaditas de yuca, la ensalada rusa que nunca falta, el cerdo asado y las “frutas de Navidad” fueron los componentes principales de esta cena que quisimos fuera lo más tradicional posible. Y no dejé de tomarme mis traguitos de Vino Moscatel… Para que me supiera más a Navidad.

Espero que la hayan pasado bien!!!